miércoles, 25 de mayo de 2016

¿Cómo reducir los niveles de colesterol sanguíneo?

El colesterol es un tipo de grasa o lípido (esterol) que se encuentra en los tejidos y vasos sanguíneos corporales, de animales vertebrados y humanos. Y, a pesar de que siempre se hable mal del él, cumple ciertas funciones corporales esenciales para un buen funcionamiento del organismo, como; componente estructural de membranas celulares, por las que se regula el equilibrio de sales minerales, precursor de la vitamina D, que optimiza la absorción de calcio, precursor de hormonas sexuales y corticoesteroidales, y precursor de sales biliares, esenciales en el metabolismo de determinados nutrientes.

Por lo que, convendría especificar que tan sólo será perjudicial si, sus niveles en sangre, exceden de los valores considerados como normales. 

En el caso de que se sobrepasen los 200 miligramos de colesterol total por decilitro de sangre, la persona es diagnosticada como paciente con hipercolesterolemia, es decir, presenta niveles de colesterol altos en sangre; y debe instaurar unos hábitos dietéticos, y de estilo de vida saludables, para reducir o controlar dichos niveles de colesterol sanguíneo.

¿Qué factores causan la hipercolesterolemia?

En la mayoría de los casos, un nivel elevado de colesterol total sanguineo es debido a las siguientes causas;
  • Dieta inadecuada; rica en colesterol, grasas saturadas y alcohol. 
  • Estilo de vida sedentario, con malos hábitos alimentarios y de ocio. 
Pero, también, puede deberse a cambios hormonales fuertes, como embarazo o lactancia; e incluso, puede deberse a enfermedades hereditarias, como la hipercolesterolemia familiar, en la que los niveles de colesterol permanecen elevados sin necesidad de un estilo de vida y alimentación inadecuados. 

Además, existen ciertos factores de predisposición a padecer hipercolesterolemia, como son la edad, el sexo y el peso. Así, esta enfermedad es más frecuente en edades adultas o edades más avanzadas (a partir de los 45 años de edad, aproximadamente), en el género masculino, y en casos de sobrepeso u obesidad, en su mayoría, localizada en la zona abdominal.

Pero, además hemos oído hablar de colesterol "malo" y colesterol "bueno", ¿en qué se diferencian?

Se hace una distinción entre colesterol "bueno" y colesterol "malo", puesto que existen dos tipos de colesterol según a las lipoproteínas (sustancia compleja formada por lípidos y proteínas) a las que se une el colesterol, para ser transportado por el organismo.

El LDL- colesterol o colesterol "malo" se caracteriza por viajar del hígado a los diferentes tejidos y órganos corporales. Si existe un exceso de este tipo de colesterol (valores por encima de 130 mg/dl), éste se asentará y se depositará en las paredes de arterias y vasos sanguíneos, provocando un estrechamiento y endurecimiento de las paredes de los vasos; por lo que se dificultará el paso de la sangre, con oxígeno y otras sustancias nutritivas. Si el estrechamiento fuera extremo, se produciría un "tapón", que provocaría un accidente cardio o cerebrovascular, por trombosis o infarto. 

En cambio, el HDL- colesterol o colesterol "bueno" se caracteriza por transportar el colesterol de los tejidos y vasos sanguíneos al hígado, para su posterior eliminación por sales biliares. De ahí su denominación; ya que es "bueno" por eliminar excesos de colesterol corporal. Los niveles de este tipo de colesterol no deben ser menores a 40 mg/dl.

Y, ¿mediante la dieta podemos modificar los niveles de colesterol sanguíneo?

Sí. El colesterol total sanguíneo se forma de la suma de colesterol endógeno (producido por el propio organismo) y componentes dietéticos, que modifican el contenido de colesterol corporal. 

Así, cabe destacar que una persona con una patología de hipercolesterolemia heredada genéticamente, producirá, por sí mismo, gran cantidad de colesterol, que será difícilmente reducible mediante cambios en la dieta y estilo de vida. Aunque, de todos modos, debe mantener hábitos dietéticos y de actividad física para no aumentar en exceso los niveles de colesterol, y así, mantenerlos reducidos al máximo (aunque sigan siendo valores altos). El médico, o especialista a cargo, será quien paute la medicación, en caso de que sea necesario. 

Sin embargo, en los casos en que el colesterol esté alto por alimentación y estilo de vida incorrectos, esté se reducirá mediante dieta y ejercicio físico. Las recomendaciones generales son;
  • Práctica de ejercicio físico aeróbico moderado, al menos durante 30 minutos diarios; como caminar, dar un paseo en bici, natación, baile, etc. 
  • Establecer un horario de 5 comidas al día, masticando y comiendo con tranquilidad, en cantidades suficientes (sin excederse) y con agua como bebida principal. Se evitará toda clase de bebidas alcohólicas. 
  • Cumplir con las pautas dietéticas propias de la Dieta Mediterránea; en la que se consumen, como base energética, alimentos ricos en hidratos de carbono complejos y fibra, gran cantidad de verduras y frutas, pescado, y aceite de oliva como grasa principal de la dieta. 
  • Utilizar técnicas culinarias, con poca adición de aceites o grasas; como son el vapor, el hervido, la plancha, el horno, el salteado, al microondas, etc. 
Cabe destacar que, los alimentos de origen animal, tales como la carne, el pescado, los huevos y los lácteos, son los únicos alimentos que contienen colesterol, ya que éste es una sustancia propia de animales vertebrados. Pero, recientes estudios, afirman que, el colesterol sanguíneo aumenta más por tomar grasas poco saludables, que por tomar colesterol en sí. Así que la dieta debe ser restringida, principalmente, en grasas poco saludables, como son las grasas saturadas; en carne roja, lácteos enteros, embutidos, salsas industriales, bollería, etc., y las grasa trans; en bollería industrial y platos precocinados. Estos alimentos se deberán sustituir por carnes magras, pescado, lácteos desnatados y bollería casera, con reducida adición de grasas y azúcares. 


Las grasas de la dieta deben ser lo más saludables posible, puesto que se han observado beneficios en cuanto a la reducción del colesterol total y colesterol "malo", e incluso, a favor del aumento del colesterol "bueno". Estas grasas saludables son propias de frutos secos, pescado azul, aceite de oliva, y algunas frutas, como el aguacate. 

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