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martes, 29 de marzo de 2016

¿Lactancia materna vs. Lactancia artificial?

En primer lugar, quería decir que, ninguna de las dos formas de alimentación para los recién nacidos son perjudiciales para éstos, y ambas aportan los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo y crecimiento. 
La decisión de dar pecho o alimentar mediante el biberón será personal de los padres, y nunca sé juzgará a éstos por su decisión, puesto que cada uno elige según su situación económica, psicológica, social, etc. y, además, en ningún caso, estará haciendo ningún daño a su hijo. 

El fin de este post es, simplemente, explicar de forma resumida las características propias de cada forma de alimentación, leche materna y leche artificial, y sus principales ventajas y desventajas respecto al niño y a los padres, siempre, repito, siendo conscientes de que ninguna de las dos formas de alimentación son "malas" para el bebé. 

LECHE MATERNA.

La leche materna se caracteriza por dos propiedades fundamentales, que la diferencian de la leche artificial; 
  • Varía su composición nutricional en el momento de la toma y en el período de lactancia total; 
    • Calostro; es la leche materna propia de los 4 primeros días tras el parto. Presenta color amarillo y sabor salado. Es rica en proteínas, sodio, zinc, carotenos y vitaminas liposolubles (solubles en grasas, como vitamina A, E y K). Pero, sobre todo, es rica en anticuerpos, que protegen al niño frente posibles infecciones y alergias. 
    • Leche de transición; es la leche de entre el cuarto y el día 15 tras el parto, período en el que aumenta la producción de leche. 
    • Leche madura; es la leche que se produce entre el día 15 tras el parto y las primeras introducciones de alimentos en la alimentación del niño. Ésta varía su composición según mujeres, horas de toma al día, pecho, durante la misma succión de leche, etc. en función de las necesidades del bebé (aún se está estudiando esta composición variante y tan funcional).
    • Leche de destete; tras la introducción de nuevos alimentos, el crío tiene menos hambre, realiza menos tomas al día y de menor cantidad, reduciéndose así la cantidad de leche en la madre y aumentado su concentración en proteínas, sodio y hierro, conservando la cantidad de grasa, anticuerpos y calcio. 
  • Contiene gran cantidad de anticuerpos (inmunoglobulinas), que protegen al recién nacido de infecciones y alergias. 
Ventajas de la leche materna.
  • Contribuye a la defensas del organismo del recién nacido, frente a infecciones, y alergias, e incluso protege frente a diversas afecciones crónicas. 
  • Inmediatez y bajo coste económico. Se prepara y obtiene de inmediato y no precisa de comprar utensilios para su toma.
  • Contiene sustancias prebióticas, que ayudan al crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas, para proteger al niño de infecciones y mejorar su capacidad de digestión y absorción de nutrientes.
  • Presenta fácil digestión.
  • Pérdida de grasa y líquidos corporales en la madre, los cuales ha acumulado durante el parto. 
  • Vínculo materno-filial fuerte. 
  • Disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama (estudios científicos avalados). 
Desventajas de la leche materna.
  • Mayor dependencia del recién nacido con su madre, y por tanto, una menor independencia de la madre para el trabajo, ocio, vida social, etc. 
  • Molestias, dolor e incomodidad por parte de la madre en el momento de succión del bebé. 
  • No se permite realizar ningún plan de adelgazamiento, ni consumir cafeína, alcohol y alimentos con sabor fuerte, por parte de la madre. Al igual que, queda prohibido la administración de fármacos en la madre. 
  • No control de la cantidad de leche administrada al niño. 
  • Mayor tiempo invertido en la lactancia, por mayor número de tomas, puesto que se digiere fácilmente. 
LECHE ARTIFICIAL.

La leche artificial es un tipo de leche modificada a partir de la leche de vaca, que intenta asemejarse en lo posible a la leche materna humana. Contiene todos los nutrientes propios de la leche materna humana y en cantidades similares, pero no incluye el factor de protección frente a enfermedades infecciosas y alergias, propio de la leche materna original. Además, no varía su composición en función de las necesidades del niño, se mantiene siempre igual. 

Ventajas de la leche artificial.
  • Mayor sensación de saciedad por parte del niño, puesto que es de digestión más lenta que la propia leche materna. Por tanto, se necesitan menor número de tomas al día. 
  • Control en la cantidad y composición exacta del alimento del bebé. 
  • Mayor independencia materna, puesto que el bebé puede ser alimentado por otras personas, creando vínculos con el padre y con los abuelos, o personas que estén a su cargo. 
  • Existe gran variedad de fórmulas para lactantes con problemas nutricionales. 
Desventajas de la leche artificial. 
  • No aporta al bebé propiedades inmunológicas, aumentando la probabilidad de que padezcan infecciones y/o alergias. 
  • Digestión más pesada, con consecuencia de un mayor número de cólicos por gases y estreñimiento. 
  • Mayor gasto económico, por compra de la propia leche y los utensilios necesarios para su preparación. 
  • Mayor pérdida de tiempo, debido a la preparación del biberón, control de la temperatura de la leche, recoger y guardar los utensilios de preparación, transportar éstos cuando sales de casa, etc. 

martes, 8 de marzo de 2016

Día Internacional de la Mujer

La mujer a lo largo de su vida, realiza cambios corporales y hormonales, en diferentes etapas, que conducen a unas necesidades de determinados nutrientes específicos, para su bienestar y salud. 

Tras nacer, precisa de las mismas necesidades nutricionales que cualquier bebé y/o niño, hasta llegar al periodo de la adolescencia, donde aparece la primera menstruación, y con ella diferentes cambios hormonales y físicos, como un mayor crecimiento y desarrollo corporal. En esta etapa, en la que comienza la menstruación, el nutriente primordial en la dieta de la mujer es el hierro. 
Con la menstruación, las mujeres pierden gran cantidad de hierro por la pérdida de sangre, sobre todo en aquellas chicas que tengan reglas abundantes. Para evitar padecer anemia, debido a esta pérdida de sangre y hierro, se recomienda un aumento del consumo de este mineral mediante alimentos proteicos, como la carne roja, berberechos, mejillones, etc. y otros alimentos ricos en él, como las legumbres y vegetales de hoja verde. 

Unos años más adelante, establecidos los 20 años, el nutriente que pasa a tener gran importancia es el calcio. El calcio es importante en esta etapa de la vida, puesto que es en ésta cuando la masa osea máxima se consigue, alargándose hasta los 35 años de edad. Es muy importante en las mujeres, ya que, posteriormente, en la etapa de la menopausia, se reduce el calcio de los huesos, disminuyendo la densidad de éstos y por tanto, aumentando el riesgo de osteoporosis y fracturas. Para asegurar las necesidades de calcio diarias, se recomienda consumir de dos a cuatro raciones de lácteos al día, considerando como ración de lácteo un vaso de leche, dos yogures, etc. prefiriendo los productos bajos en grasas o desnatados. 

En los años siguientes, algunas mujeres deciden ser madres. Durante el embarazo, algunos nutrientes se vuelven muy importantes, como son el calcio, el hierro, el ácido fólico y la fibra. 
El calcio, el hierro y el ácido fólico son fundamentales para la correcta formación del bebé. Los alimentos ricos en ácido fólico son las verduras y frutas, y se recomienda consumirlas frescas; algunos ejemplos son verduras de hoja verde como espinacas, acelgas, berros, col, etc. y frutas cítricas como fresas, naranja, kiwi, frambuesas, etc. 
Por su parte, la fibra es necesaria para evitar el estreñimiento propio de las embarazadas por la opresión del feto contra el intestino. Se recomienda el consumo de alimentos como cereales integrales, arroz y pastas integrales, verduras y frutas.

En el caso de mujeres lactantes, que proporcionan leche a sus bebés, el nutriente principal en la dieta será, de nuevo,  el calcio, puesto que se precisa para la correcta producción de leche. 

En los siguientes años de vida, a partir de los 40, se recomienda un aumento del consumo de alimentos ricos en antioxidantes para evitar y/o retrasar el envejecimiento de las células y prevenir enfermedades futuras como hipertensión arterial o hipercolesterolemia (altos niveles de colesterol en sangre). Además, es conveniente reducir el porcentaje de grasas "no saludables" (grasas saturadas) de la dieta, disminuyendo el consumo de carne grasa, lácteos enteros, productos de bollería y pastelería, mantequilla, etc., y sustituyéndolas por grasas más saludables como el aceite de oliva o pescado azul, que aportará ácidos grasos omega-3, encargados de proteger el sistema cardiovascular. 

Una vez insaturada la menopausia, a las anteriores recomendaciones se sumaría el consumo de alimentos ricos en fitoestrógenos. Los fitoestrógenos se encuentran en alimentos vegetales, como espinacas, semillas de linaza, soja y tofu, y presenta una estructura química similar a los estrógenos (hormonas del cuerpo femenino, que disminuyen en la menopausia). Se ha observado que estos fitoestrógenos suplen, en gran medida, las funciones de los propios estrógenos, reduciendo los valores de colesterol en sangre y disminuyendo la pérdida de calcio de los huesos, entre otros factores, en mujeres menopáusicas (aún está en investigación). 
Además, a partir de esta etapa de la mujer, se recomendará un aumento en el consumo de agua, para reducir la retención de líquidos producida por los cambios hormonales inducidos en la menopausia, junto con la moderación del consumo de sal. 




"Elige para tu vida aquello que te hace bien".